El peso adquiere mayor importancia para la salud en esta etapa de la vida
de la mujer, ya que en los años reproductivos la mujer tiene menos
probabilidades que los hombres de sufrir cardiopatías (enfermedades cardíacas).
Después de la menopausia, se pierde esta protección debido al déficit de
hormonas sexuales femeninas y progresivamente se llega al mismo nivel de los
hombres en cuanto al riesgo de sufrir cardiopatías o hipertensión. La obesidad
aumenta estos riesgos, mientras que el ejercicio y una dieta adecuada los pueden
reducir.
Es fundamental cuidar sus huesos, consumir mucha leche y lácteos ya que son los principales aportadores de calcio.
La menopausia también se relaciona con otro problema que puede avanzar lentamente: Los cambios de niveles de colesterol. Después de la menopausia, es probable que las concentraciones de colesterol aumenten, si esto no es evitado con un estilo de vida adecuado.
Su pareja debe acompañarla en esta etapa brindándole todo el apoyo y comprensión. Para ello, es necesario que comprenda que cuando la mujer entra en el climaterio, sufre de irregularidades menstruales, y una serie de síntomas característicos que incluyen sudoración nocturna, insomnio, dolor de cabeza, pérdida de energía, mayor cansancio, sensibilidad, irritabilidad, intranquilidad, y menor motivación sexual. Todas estas molestias son reales y deben ser comprendidas por ambas partes de la pareja.
El climaterio no es el final de la vida de la mujer sino el inicio de una etapa y una nueva actividad familiar que se caracteriza por tranquilidad, satisfacción y deseo de gozar todo lo que la rodea.