Es normal tener secreción por la vagina?
Los cambios hormonales del ciclo femenino van determinando modificaciones en las secreciones del cuello del útero y la vagina. Luego de la menstruación la mujer presenta una cantidad más baja de estrógenos (la hormona femenina más importante) por lo que las secreciones son escasas. El moco del cuello uterino es denso, pegajoso y no escurre por la vagina por lo que la mujer siente sus genitales secos o con muy escasa cantidad de secreciones generalmente blancas y espesas.
A medida que se va aproximando la ovulación, la creciente secreción de estrógenos que produce el ovario va tornando las secreciones genitales femeninas más abundantes y líquidas, parecidas a la clara de huevo cruda.
La mujer experimenta gran humedad genital. Luego de la ovulación las secreciones vaginales vuelven a hacerse escasas y espesas hasta la siguiente menstruación.
Cuándo sospechar que la secreción vaginal es anormal?
Toda secreción vaginal verdosa, amarillenta o amarronada debe hacernos sospechar que pude existir una infección vaginal. A veces estas secreciones anormales pueden ser blancas pero tienen el aspecto de leche cortada, son muy abundantes y generan gran picazón o ardor de los genitales. También es importante el cambio en el olor de las secreciones habituales de la vagina, sobre todo cuando toman olor a podrido o a pescado.
Cuáles son las causas más frecuentes de las infecciones vaginales?
La causa más frecuente de flujo anormal es la infección por un hongo llamada Cándida Albicans. Este microorganismo suele ser un habitante normal de la vagina, pero en determinadas circunstancias su población crece en exceso y aparecen los síntomas típicos que son picazón o ardor en la vulva y la vagina y una abundante secreción blanquecina con el aspecto de la leche cortada o la ricota.
Es bastante frecuente que esto suceda luego de tomar un antibiótico o de una gripe o resfrío intensos.
Otra infección frecuente de la vagina es la producida por un parásito llamado Trichomona Vaginalis. A diferencia de la anterior, este parásito siempre es transmitido sexualmente y nunca es un habitante normal de la vagina. Produce una secreción muy abundante amarillenta o verdosa y es característico su intenso olor muy desagradable que no mejora con la higiene. También es frecuente que produzca ardor o picazón intensos. Existen otros gérmenes que dan síntomas menos molestos que los anteriormente citados pero que si embargo resultan más peligrosos como la Clamydia y el Mycoplasma. Por ello toda secreción vaginal anormal debe motivar la consulta con el ginecólogo.
Son peligrosas las infecciones vaginales?
Cómo se tratan?
El tratamiento dependerá de los gérmenes que han producido la infección y si esta se ha extendido más allá de la vagina.
Habitualmente cuando la infección está limitada a la vagina se trata con óvulos o cremas locales durante una semana. Si la infección ha alcanzado el cuello uterino será necesario un tratamiento con antibióticos específicos durante una o dos semanas.
El varón debe recibir tratamiento?
Salvo en el caso de la Cándida Albicans, el varón siempre debe recibir tratamiento aunque no tenga síntomas. Recordemos que los varones pueden tener estos gérmenes y no presentar síntomas, es decir, estar infectados pero no enfermos. Si el varón no recibe tratamiento volverá a contagiar a la mujer cuando vuelvan a tener relaciones sexuales.
Cómo se previenen?
El hongo llamado Cándida Albicans se considera normal por lo que evitar la vaginitis por este germen depende de mantener un buen estado de salud general y una higiene íntima que no sea agresiva.
Sin embargo existen mujeres que presentan este cuadro a repetición. Para ellas se recomienda el uso de ropa interior de algodón, evitar prendas ajustadas, consumir yogur y efectuar una consulta con el médico clínico para valorar su salud en general.
El resto de las infecciones vaginales se previenen a través del uso correcto y consistente del preservativo en cada relación sexual.