El método de la temperatura basal consiste en el seguimiento de la temperatura del cuerpo (en estado de reposo absoluto) a lo largo del ciclo menstrual, a fin de identificar cuáles son los días fértiles.
Al inicio de la etapa post-ovulatoria infértil, la progesterona (hormona característica esta etapa) produce un efecto termogénico, aumentando la temperatura corporal, manteniéndola elevada hasta su siguiente período.
El período fértil abarca unos días antes y después de la ovulación, por lo que el resto de los días pueden ser considerados días "seguros" para mantener relaciones sexuales sin riesgo de embarazo.
La medición de la temperatura debe ser estricta: todos los días, preferentemente a la misma hora, al despertar tras dormir un mínimo de cinco horas seguidas y antes de realizar cualquier tipo de actividad, la mujer debe controlarse la temperatura con un termómetro y marcarla en un gráfico.
En este gráfico, el eje horizontal representa los días del ciclo menstrual y el eje vertical, la temperatura del cuerpo.