Ciertas alteraciones en la zona del cerebro encargada de controlar la ovulación (por ejemplo: traumas, tumores, exceso de ejercicio y alimentación insuficiente) pueden ocasionar una reducción en los niveles de las hormonas luteinizante y folículoestimulante. Estas irregularidades en el sistema hormonal afectan directamente a la ovulación, llegando a impedir que el ovario libere óvulos. Esta incapacidad puede ser tratada con fármacos que potencian la fertilidad.