También conocido como enfermedad fibroquística, se caracteriza por la aparición de inflamaciones o quistes, entre otros cambios en las mamas. Es una afección bastante frecuente una vez alcanzada la madurez sexual, o ante toda patología que modifique el nivel de estrógenos. Los problemas de tiroides, así como los trastornos emocionales, también son posibles causales.
Se detecta metiante ecografía o mamografía, y en caso de que el nódulo detectado requiera un diagnóstico más preciso, se procede a una biopsia para corroborar que no se trate de cáncer.