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Glosario - Gripe A (N1H1)

Gripe A (N1H1)

La Gripe A, también erróneamente denominada gripe porcina, es una enfermedad altamente contagiosa que afecta las vías respiratorias. Se originó inicialmente como variante del subtipo H1N1 del virus de la gripe (o Influenza virus A H1N1), conjugando material genético de dos cepas porcinas, una aviaria y una humana. Esta variante mutó y logró pasar primero de la población de los cerdos a los seres humanos y luego al contagio entre personas. La Organización Mundial de la Salud ha resuelto recientemente clasificar al brote de Gripe A como una pandemia. Esto significa que ha logrado transmitirse entre humanos a lo largo de un área de gran extensión geográfica. Ahora bien, el estado de pandemia no necesariamente significa que el virus sea más peligroso o que tenga una tasa de mortalidad más alta, sino que posee un alto grado de infectabilidad y que puede trasladarse fácilmente de una región a otra. Contagio El contagio de la Gripe A se produce de persona a persona, ya sea a través de las secreciones y partículas expelidas de nariz y boca (habla, tos o estornudo, besos) o bien por contacto directo de las manos con las mucosas humedas de la cara (boca, nariz, ojos). El mayor riesgo de contagio se encuentra en los lugares cerrados o con grandes aglomeraciones de gente. Contrariamente a lo que suele creerse, el medio de transmisión más eficiente no es el aire, sino el contacto de las manos que han tocado el virus de alguna superficie contaminada (picaportes, pasamanos, etc) con la humedad de la nariz, la boca y los ojos. Síntomas La Gripe A comparte varios síntomas con la gripe común, aunque presenta algunos aspectos en los que se distingue, dado que el microorganismo que causa la Influenza es diferente: el inicio de la infección es súbito y con altas temperaturas (superiores a los 38 grados), se producen intensos dolores de cabeza y músculos, escalofríos y un cansancio extremo. El período de incubación es de entre cinco y siete días promedio y los síntomas aparecen casi de inmediato. Entre estos se encuentran: tos frecuente y profunda, falta de apetito, congestionamiento nasal y malestar general. En caso de que la infección no sea tratada adecuadamente, podrían producirse dificultades cardíacas y respiratorias, como otitis, sinusitis, neumonía, bronconeumonía y laringitis obstructivas. Es fundamental destacar que el virus de la Gripe A no es letal, sino que lo que puede llegar a ocasionar la muerte son estas complicaciones. No existe posibilidad de recaída, ya que luego de contraer el virus el paciente queda inmune para esa cepa para el futuro. Prevención Manteniéndonos alejadas de personas que posean infecciones respiratorias. Lavándonos las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos y/o utilizando alcohol líquido o en gel: vuelve inactivo al virus y lo mata. Ventilando los espacios y permitiendo la entrada de la luz Solar. Evitando saludar con un beso y dando la mano. No compartiendo alimentos, vasos o cubiertos. Acudiendo de inmediato al médico, en caso de presentar síntomas. Abrigándonos y evitando cambios repentinos de temperatura. Comiendo frutas y verduras ricas en vitaminas A y C, como naranja, mandarina, limón, kiwi y zanahoria.