Es una enfermedad que se produce como un endurecimiento de las arterias, debido al depósito de placas de ateroma en las paredes de los vasos sanguíneos. Esto causa un estrechamiento (y a veces oclusión) de las arterias que impide el flujo sanguíneo. Atrae complicaciones mayores, como la demencia senil, apoplejía o ictus, y es la causa principal de infartos y ataques cardíacos.