También conocidos con el nombre de piedra en el riñón o litiasis, son formaciones sólidas dentro del riñón que aparecen como consecuencia de la acumulación de sedimentos grasos o minerales en la orina. Pueden quedarse alojados en el riñón o circular junto con la orina, pero a su paso producen cuadros de dolor (cólicos), dificultades al orinar o sangre en la orina. Según el tamaño, pueden producirse atascamientos a lo largo del sistema urinario. La aparición de cálculos generalmente favorece la infección urinaria.