Enfermedad que afecta al hígado y con el correr del tiempo, se vuelve crónica e irreversible. Consiste en la muerte del tejido hepático, que progresivamente es reemplazado por tejido fibroso. Cuando esto ocurre, deviene en una serie de complicaciones:
Coagulopatía o sangrado
Somnoliencia y desorientación
Alteraciones cerebrales
Insuficiencia hepática
Ascitis o acumulación de líquido en el abdomen
Dilatación de las venas del esófago y riesgo de hemorragia digestiva.
Esta enfermedad tiene al alcohol como causa principal, pero existen otras posibles causas tales como:
Mayor absorción de hierro o cobre
Fibrosis quística
Hepatitis
Obstrucción biliar
Si se trata de un cuadro muy avanzado de cirrosis, la esperanza de vida se reduce drásticamente. De lo contrario, se puede tratar y la primera medida será sin dudas el completo abandono del alcohol.