Es considerada un recurso muy efectivo para tratar la Incontinencia Urinaria sin recurrir a la cirugía, que ha dado resultados positivos en 8 de cada 10 mujeres, y tiene como objetivo incrementar la cantidad de orina que el paciente puede retener en la vejiga. También requiere un control -agenda mediante- de los intervalos de micción u orina, para determinar el tiempo de intervalo, y la meta es aumentar ese tiempo de a 15 minutos por semana, para espaciar las ganas de orinar entre 2 y 4 horas.