Ocurre ante una infección severa, y se manifiesta a través de la disminución drástica de la presión arterial y el flujo sanguíneo. También puede afectar otros órganos como:
Riñones
Corazón
Cerebro
Hígado
Es más frecuente en pacientes de edad avanzada, aunque ocasionalmente puede afectar a personas jóvenes.
Son algunos de sus síntomas:
Baja de temperatura
Fiebre
Presión arterial baja
Palpitaciones
Disminución de la función urinaria
Agitación
Dificultad respiratoria
Confusión, agotamiento, molestia.
Mareo