Se utilizan durante exámenes médicos de imagen, con el fin de hacer visible aquellos órganos y tejidos que los raxos X no alcanzan a mostrar. Se utilizan en técnicas de diagnóstico diversas, tales como:
radiografía contrastada
tomografía con contraste oral
tomografía axial computarizada
resonancia magnética nuclear
rayos x
Los medios de contraste se administran por vía oral, intravenosa o a través de una enema. En parte son absorbidos por el cuerpo, y el excedente se excreta con la orina o las heces. Estas sustancias no tiñen, no son tóxicas ni causan ningún tipo de daño.