¿A qué se llama orgasmo?
Se denomina así a la tercera fase de la respuesta sexual humana luego del deseo y la excitación.
Se caracteriza por ser la fase de mayor placer y coincidir habitualmente con la eyaculación en el varón.
¿Cómo se desarrolla la respuesta sexual humana?
La primera fase de la respuesta sexual humana es el deseo. Existen varias áreas en el cerebro en las que las ideas o pensamientos de orden sexual generan una secreción de endorfinas. Las endorfinas son sustancias muy parecidas químicamente a la morfina y dan sensación de placer. Esta retroalimentación pensamiento erótico-placer lleva al individuo a buscar más estímulos y desencadena las reacciones físicas de la siguiente etapa: la excitación.
La excitación se caracteriza por la dilatación de los vasos sanguíneos de varias regiones del cuerpo, principalmente en la zona genital, las cuales dan origen a la erección en el varón y la lubricación vaginal en la mujer. También se acelera el ritmo cardíaco y sube la presión arterial.
Los procesos fisiológicos de la excitación ante la presencia de estímulos adecuados desencadenan un reflejo nervioso muscular. Se producen entonces contracciones rítmicas de los músculos del piso pelviano que determinan con una gran secreción de endorfinas u hormonas del placer. Se llama a esta etapa orgasmo.
¿Qué es entonces el orgasmo?
El orgasmo consiste en ciclos repetidos de contracción – relajación de los músculos que constituyen el piso pelviano también llamado periné. Existen diversos músculos en esa zona, siendo los más importantes los pubococcígeos y el elevador del ano. Esta contracción muscular refleja se acompaña de una secreción importante de endorfinas lo que produce al individuo una sensación de placer o climax.
Estas contracciones musculares también intervienen en la eyaculación del varón. Sólo un 20 % de las mujeres pueden presentar eyaculación femenina. En estas mujeres las contracciones del piso pelviano también son decisivas.
¿Qué razones impiden llegar al orgasmo?
Como ocurre muchas veces el conocimiento desbarata mitos y permite entender y eventualmente corregir los inconvenientes que pudieran surgir.
Las disfunciones sexuales más frecuentes en la mujer son el deseo hipo activo (la mujer no experimenta deseo sexual) y la anorgasmia (imposibilidad para alcanzar el orgasmo). Conocer la fisiología del orgasmo permite aclarar algunas situaciones:
Ciertas enfermedades y algunos fármacos pueden impedir el orgasmo por sus acciones sobre los reflejos motores necesarios para que este se produzca
Es importante recordar que las disfunciones sexuales generan un gran impacto en la vida emocional y de pareja. La consulta temprana corta el circulo vicioso en el que el temor a no poder responder adecuadamente promueve un aumento de la dificultad. Con el tratamiento adecuado se puede aliviar el sufrimiento, mejorar la calidad de vida y la mayoría de las veces corregir la dificultad.