¿Por qué le tengo miedo al Pap?
Esta sencilla prueba está vinculada a la prevención del cáncer de cuello uterino. Cuando la palabra cáncer forma parte de un concepto muchas personas sienten aprensión y la realización del examen se transforma en la eventualidad de que me digan que tengo cáncer. Un mecanismo psicológico de defensa se pone en marcha en estas circunstancias y con él también aparece el olvido, la postergación y muchas otras “excusas”.
¿Es doloroso este estudio?
No es doloroso en absoluto. Sobrepasada la incomodidad de ir al ginecólogo, la realización de este estudio es sencilla, indolora, rápida y muy beneficiosa.
¿En qué consiste?
El cuello del útero se encuentra dentro de la vagina. Está recubierto por células que se descaman diariamente, de la misma manera que normalmente se nos va descamando la piel. Estas células cervicales quedan adheridas al moco que el cuello uterino produce para su lubricación. La técnica consiste en tomar suavemente con una espátula de madera una pequeña cantidad de ese moco y esparcirlo sobre un vidrio llamado portaobjetos. Ya en el laboratorio el médico patólogo tiñe ese material y lo observa bajo el microscopio para evaluar las características de las células del cuello uterino. La tintura que se utiliza fue creada por el médico griego Georgios Papanicolaou y de allí su nombre: test de Papaniolaou o abreviado, Pap.
¿Qué es la colposcopia?
Se llama así a la observación del cuello uterino con una lupa binocular de gran aumento llamada colposcopio. Una vez tomada la muestra para el Pap, el ginecólogo limpia el moco con una solución especial y observa las características de la mucosa del cuello uterino. Existen diversas imágenes normales que el médico sintetizará con siglas internacionales, como por ejemplo: ZTCA o ZTCC. Este resultado se coteja luego con el Pap para una más completa evaluación cervical.
¿Qué información aporta el Pap?
Con esta técnica se evalúan tres aspectos del cuello uterino:
· La presencia de bacterias, hongos o parásitos; también puede evaluarse si existe una inflamación que haga sospechar una infección.
· El nivel de hormonas femeninas existente.
· Las características específicas de las células: estas pueden ser normales, presentar signos de infección por el virus del HPV (virus del Papiloma humano) o signos de atipía, es decir, de una lesión precursora del cáncer de cuello uterino.
¿El Pap previene el cáncer de cuello uterino?
Si una mujer efectúa regularmente sus Paps se puede afirmar que este estudio resulta preventivo del cáncer de cuello uterino. Esto se debe a que el cáncer cervical se produce sobre alteraciones de la mucosa del cuello uterino llamadas lesiones precursoras, también conocidas como CIN (neoplasia intraepitelial cervical) o SIL (neoplasia intra escamosa). Es decir, que si el médico diagnostica una lesión de este tipo, indicará el tratamiento y control adecuado para prevenir el cáncer de cuello uterino. Por eso se puede afirmar que el Pap previene el cáncer de cuello.
¿Qué resultados son normales?
Hasta hace poco tiempo el Pap se clasificaba por grados escritos con números romanos siendo I y II considerados normales o negativos, III sospechoso, IV sugestivo de lesión intraepitelial y V, sugestivo de cáncer de cuello uterino.
Actualmente muchos patólogos han adherido a una nueva clasificación cuyos resultados pueden ser: NILM (negativo para lesión intraepitelial o malignidad) y PILM (positivo para lesión intraepitelial o malignidad)
Es importante que el pap es un estudio sencillo, rápido, indoloro y económico de prevenir el cáncer cuando se efectúa todos los años.
Toda mujer que ha iniciado sus relaciones sexuales necesita efectuarse un pap.
Las mujeres que luego de los 20 años no han iniciado sus relaciones sexuales también pueden efectuarse un pap. Para la obtención de la muestra el ginecólogo no utilizará el espéculo y tomará la muestra con un hisopo muy delgado sin modificar el himen.