Premenopausia

La menopausia, entendida como el cese de la menstruación debido a la pérdida de la actividad cíclica del ovario* no es algo que ocurre de un día para el otro. Por el contrario, existe un proceso previo conocido como premenopausia, que comienza a desarrollarse cinco años antes de la última menstruación, es decir entre los 40 y los 50 años, dependiendo de cada mujer.

  *Según la OMS

 

Gabriela L: No se si se trata de un mito, pero creo que estoy viviendo los síntomas de la menopausia, solo que todavía no he entrado en ella. ¿Es posible que me haya adelantado al proceso? Estoy bastante deprimida, aumenté de peso y no logro bajar, de golpe se me antojan los dulces, me diagnosticaron hipotiroidismo y a todo eso debo sumar cansancio, dolor de cabeza, falta de concentración y una memoria repentinamente mala. ¿Es normal que me sienta así?

 

Muchas mujeres que están entrando en los 40 perciben la llegada de la menopausia como una especie de amenaza que se avecina para tomar su cuerpo por asalto. Lo cierto es que, pese a esa displacentera sensación, ni se trata de una amenaza, ni sucede tan de repente.

  

 

Síntomas de la premenopausia

 

- Irregularidades en el ciclo (amenorrea, metorragia, ciclos largos)

- Trastornos metabólicos (aumento de peso, diabetes, hipo/hipertiroidismo, osteoporosis)

- Déficit estrogénico

- Influencia decisiva de factores psicosociales

 

A nivel físico, las irregularidades en los ciclos son un síntoma muy característico y van desde la amenorrea (ausencia de menstruación) hasta la metrorragia (aumento del volumen de la misma), o ciclos demasiado extensos (35 días o más).

  

Es probable que ocurra un aumento de peso, o que aparezcan trastornos de orden metabólico como diabetes, osteoporosis, artritis, obesidad o problemas de tiroides.

 

A su vez, el déficit en la secreción hormonal ovárica genera los clásicos “calores”, sudoración repentina e incluso atrofias en los tejidos ligados a la producción de hormonas (vagina, mamas y útero).

 

No obstante, la buena noticia es que al menos una de cada diez mujeres atraviesan esta etapa sin padecer síntoma alguno, o de tenerlos son tan leves que resultan casi imperceptibles. ¿Cuál es la diferencia respecto del 90% restante? Además de cierta predisposición natural, lo que varía es el factor psicosocial.

 

Por tratarse de un período de transición entre la etapa reproductiva y la no reproductiva de la mujer, la premenopausia está fuertemente ligada a lo emocional. Y la intensidad de los síntomas depende en gran medida de la autoestima, el nivel de realización y satisfacción con su vida que experimente la paciente durante el período.

 

También ejercen una fuerte influencia el aspecto social y los ideales de belleza vigentes en la propia cultura. Generalmente, la mujer premenopáusica tiende a aferrarse a la belleza de la juventud, y desconoce que hay sociedades que le otorgan a la mujer madura un lugar de respeto que antes no tenían.

 

¿Qué puedo hacer para aliviar los síntomas de la premenopausia?

Para lograr el alivio de los síntomas, el primer aspecto a tener en cuenta es totalmente accesible y se trata de practicar ejercicio regularmente y prestar mucha atención a la alimentación. Es conveniente llegar a esta etapa cerca del peso ideal, ni excedida ni demasiado delgada.

  

Toda dieta equilibrada debe incluir una abundante cantidad de frutas y verduras. Pero, por tratarse de un momento particular del ciclo de vida femenino, debemos ir todavía un poco más allá. No se trata de reducir calorías, sino más bien de asegurar la incorporación de los nutrientes necesarios.

  

El exceso de vitamina A -que se encuentra en fuentes vegetales como la zanahoria y la espinaca, o en alimentos de origen animal como el hígado- provoca la eliminación frecuente de mucosidad vaginal, causando sequedad. Esto podría traer, entre otras complicaciones, molestias durante la práctica del sexo.

 

En caso que suceda, puede consultar con su ginecólogo acerca de la posibilidad de aplicar en la zona una crema que contenga estrógenos, pero también puede ayudar a través de la ingesta de aceite de lino, ya que contiene ácidos grasos muy beneficiosos para las glándulas y membranas mucosas.

 

La vitamina B -que se encuentra principalmente en los cereales- es necesaria ya que previene complicaciones cardiovasculares, depresión, cansancio y falta de concentración. Las harinas integrales son una buena fuente de vitamina B, mientras que las harinas y azúcares refinados no son tan beneficiosos en este aspecto, ya que pierden los nutrientes durante el proceso de refinamiento.

  

El potasio también es de una importancia vital para el correcto funcionamiento de las glándulas adrenales, encargadas de compensar la falta de estrógenos con una hormona similar. Es por eso que se necesita incorporar frutas y verduras ricas en potasio, y evitar el exceso de sal y de azúcar, que interfieren en el trabajo de dichas glándulas.

  

Lo que vendrá luego de la ausencia de menstruación

Una vez que la ausencia de menstruación ocurre durante seis meses consecutivos, la paciente deberá concurrir a su médico de cabecera con el propósito de confirmar que se ha producido la menopausia. Aquí lo importante es trabajar sobre la perspectiva de la etapa que viene.

  

La postmenopausia no se trata del ocaso de la vida femenina, y mucho menos de la vida sexual. El disfrute depende mucho de la valoración de la mujer en cuanto a sí misma y a los parámetros vigentes en su entorno, pero lo cierto es que muchas mujeres, ya libradas de la preocupación de no quedar embarazadas y con el deseo recuperado por los cambios hormonales, comienzan a experimentar la plenitud sexual recién durante esta etapa.

 

En muchos casos, la estructura psíquica de la mujer percibe la llegada de la menopausia como el final de un período, pudiendo generar síntomas depresivos e incluso trastornos psiquiátricos. Si en verdad no se trata de una patología, sino de otra parte más del ciclo biológico femenino, ¿Por qué no verlo como un comienzo en vez de un final? Como el inicio de una nueva etapa de madurez, proyectos para emprender y tiempo para concretarlos.

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74 comentarios en “Premenopausia

  1. Marta dice:

    Hola buenos días. Tengo 48 años y a ver si alguien me explica lo que me está pasando. Mi primera regla me vino con 14 años. Siempre he sido bastante regular con ciclos entre 25 y 28 días. En febrero de este año tuve una regla que duró casi 11 días. No marchaba mucho al final pero me extraño que durará tanto. Al mes siguiente se me retrasó casi 5 días. Después todo volvió a la normalidad. Este mes se me ha adelantado el periodo una semana pero muy leve. Tengo los típicos dolores de cuando me va a venir la regla pero digamos que no me acaba de bajar en condiciones. Nunca he tenido hijos. Puede ser esto síntoma de la perimenopausia? Es que prácticamente no mancho pero me siento hinchada y con los dolores típicos. Es que estoy un poquito perdida. Muchas gracias a quien me ayude.

    1. SaludFemenina SaludFemenina dice:

      Si Marta, es posible que sea una irregularidad propia de la perimenopausia. De todas maneras deberías visitar a tu ginecólogo para que confirme esto